martes, 30 de junio de 2009

Hospital

Mis tres familiares estaban allí. Quizás, al principio, un tanto cohibidos, pero lo cierto es que su visita vino a rescatarme de la soledad de aquella sucia habitación de hospital.

Papá me preguntó qué tal me encontraba, si me daban de comer bien y si la atención era la adecuada. Como yo tampoco fuí muy expresivo, decidió hablarme de cosas que a mí no me importaban demasiado, pero me ayudaban a salir del más puro hastiazgo. De esta forma, temas como su puesto de trabajo (trabajaba en una oficina), el mal estado de las carreteras o las contínuas derrotas de su equipo de fútbol, ocuparon una buena parte de nuestro tiempo. Al menos, así fue hasta que mamá le interrumpió bruscamente, cosa que yo le agradecí bastante. Lo hizo para entregarme unos regalos, algo no previsto: un libro y unos bombones. Resultó ser lo último de J.M. Le Clézio. Nunca sentí una gran afición por la novela francesa, pero cualquier cosa para distraerme era buena.

Mamá era más agradable, jamás la hubiera imaginado así. Me dijo, con gran dramatismo, que aquellos días habían sido muy duros; me había echado mucho de menos. Habló de sus amigas y de lo poco obediente que era mi hermana. Y ahí estuvo el momento de mayor tensión, algo que yo ya había previsto. Se enzarzó con papá en una discusión que no llevaba a ninguna parte sobre la educación que nos estaban dando. Pese a que, desde mi punto de vista, ninguno de los dos tenía demasiada razón, me era entretenido. Así que asistí a ello como el simple espectador que era, comiendo los bombones.

Como la cosa no iba a ninguna parte y llevaban un buen rato así, hablé con mi hermana. Ella lo hacía realmente bien. No se preocupaba demasiado por las discusiones. Fue bastante sincera diciendo que quería salir de allí cuanto antes, que la atmósfera de los hospitales nunca le había gustado. Me dí cuenta de que no teníamos demasiados temas en común, quizás por encontrarse en una etapa quinceañera.

Y en esas, advertí de que ya había pasado la hora. Antes de volver a sumirme en la soledad de mi habitación, les dí un fuerte aplauso. Me había gustado la experiencia. Aquellos actores eran realmente unos profesionales.

jueves, 25 de junio de 2009

Bienvenido Mr. Marshall

No, no es verdad que en este blog odiemos a Aznar. Es falso. Yo mismo comparto, al menos, dos cosas con él. La primera, nuestra pasión por el catalán. Los dos lo hablamos en la más pura intimidad. La segunda, nuestra profunda admiración y respeto por EE.UU (a decir verdad, la mía viene desde hace unas pocas horas. Hasta entonces, miraba ese país con un cierto escepticismo).

Olvidemos Guantánamo, Irak, el golpe de Estado en Chile en 1973 y otros millones de cosas. Reconozcámoslo, tiene razón nuestro ultramusculado ex-Primer Ministro. No hay aliado más fiable y fiel que los norteamericanos. Nos lo demostraron en la segunda guerra mundial ayudando a liberar a Europa del nazismo. Con España también han tenido múltiples muestras de solidaridad. Por ejemplo, en 1953, cuando éramos una dictadura fascista apestada y completamente aislada internacionalmente, ellos nos ofrecieron su ayuda.

EE.UU acaba de dar una señal más de su profundo aprecio hacia el pueblo hespañol. Lo ha hecho tras eliminar a nuestra querida selección de fúrbol de un coñazo de competición. Afortunadamente, gracias a los americanos, ya no volveremos a ser torturados por sagaces periodistas con adjetivos cargantes como: "la leyenda roja", "la máquina", "el mejor combinado de la historia", "aquellos que llevan más tiempo imbatidos". Esto es mucho mejor que el desembarco de Normandía. ¡Es la libertad!, ¡Americanos, os recibimos con alegría!



Nota Marginal: Si además de librarnos del fútbol, nos dejan dinero para un plan de fomento de la lectura, reinaría la paz universal.

miércoles, 24 de junio de 2009

Desbancados por Aznar

Pues sí. Este blog por fin respira tranquilo. No es que nos quitara el sueño demasiado, pero teníamos cierto sentimiento de culpabilidad cuando pensábamos que nuestro ego crecía en exceso, y más tras la inauguración de este espacio, que nos indujo a imaginar un futuro de terror y dominación con nuestra figura en la cúspide de la pirámide. Estábamos en un error. No hay nada de qué preocuparse. Hay gente con BASTANTE más ego.

Para fortuna de todo aquel aficionado al humor, nuestro querido ex presidente José María Aznar acudió ayer a uno de los programas televisivos más reputados y prestigiosos no sólo de España, sino del mundo entero y parte del extranjero: "El programa de Ana Rosa". La FAES se le quedaba pequeña. La Universidad de Georgetown le parecía de paletos pueblerinos. Quería dar el gran salto. El caso es que, según leemos en Escolar, Chema afirmó, en un alarde autocrítica (algo inédito hasta ahora), que él tenía la culpa del bajo nivel de la política... por haberse ido. Con dos cojones.

Este blog aplaude públicamente la decisión de Aznar de volver cada X tiempo a la actualidad. No nos quedamos ahí, sino que, además, proponemos, exigimos, rogamos que este señor vuelva a ser candidato a la presidencia del gobierno por el Partido Popular (la Presidencia de Honor también te parece poco, admítelo, Jose). O por UPD, que tampoco estaría mal. En caso de que ocurriera todo esto, y además, ganara las elecciones (con nuestro voto, desde luego), conseguiríamos, sin duda, volver a subir el nivel de la política. Y el de nuestras carcajadas.

¡Y además acabaría con la crisis! Este hombre es una ganga, señora. Cuánto te envidiamos, Ana Botella.

lunes, 22 de junio de 2009

Folgenbeseitigunganspruche



Me han dejado un libro que se llama "Introducción al Derecho alemán". Lo he ojeado. Lo he hojeado. He descubierto que lo que ellos llaman "Folgenbeseitigunganspruche" son las pretensiones de eliminación de las consecuencias dañosas de un acto. Las de siempre. Tras eso, he llegado a la conclusión de que, con un par de antidepresivos y un polvorón en la boca, el alemán es mucho más fácil.

viernes, 19 de junio de 2009

Cuarenta años


Puedes pensar que vives en una Nación. Puedes defender que os merecéis ser independientes, ya sea por vuestra historia, lengua, cultura, loquesea. Puedes creer que, o bien Francia, o bien España te oprimen. Puedes denunciar el cierre de periódicos en euskera, que hay torturas o malos tratos a presos vuestros o la brutalidad de la policía. Puedes protestar contra una ley de partidos que os excluye del sistema y no es un ejemplo de democracia. Puedes hacerlo. Pese a que yo no comparta todo lo que dices, a diferencia de tí, creo que tienes derecho a expresar tu opinión de forma libre.

Ahora, puedes mirarte al espejo y pensar qué has conseguido en 40 años de tiros en la nuca y coches bomba. Qué asco.

Foreign Office


Si el que lea esto no tiene nada mejor que hacer este domingo 21, puede ir a hacer la digestión a la Pérgola de Poniente. Allí encontrará a dos miembros de The Jackets, Eva y Giral (que contemplaron cómo hurtamos una libreta y dos bolis con los que creamos el blog), junto a David Hernández. Cantarán alguna canción de los Beatles, entre la que es bastante probable que suene We Can Work It Out. Además, habrá otras de diferentes grupos. El concierto se enmarca dentro de los muchos que habrá en distintos puntos de Valladolid con motivo del día de la música.

Se reúnen los tres bajo el nombre de Foreign Office, que fue propuesto por quien escribe estas líneas. Teniendo en cuenta que bautizar a un grupo y verlo en un cartel puede que sea lo más productivo que haga durante toda mi vida, es motivo más que suficiente para acudir. Quizás estén ahí los 15 minutos de fama que Andy Warhol me ha prometido. En cualquier caso, es suficiente para saciar por unas horas mi EGO.

Recuerden: 16 horas, domingo 21, Pérgola de Poniente, Valladolid.

Nota Marginal: Los múltiples fans que tiene este blog en Burgos, Euskal Herria, Neila, Madrid, León y Botsuana también pueden acudir. Se habilitarán autobuses para todos ellos.

miércoles, 17 de junio de 2009

Os queremos ser sinceros

La fiesta de inauguración fue un éxito, maldita sea. El alcalde de Internet cortó la cinta umbílicoinaugural y el espíritu de un jubilado estándar se apoderó de todos vosotros y os abalanzasteis sobre los canapeses de caviar iraní y las bebidas. Ahora estamos doloridos y con unos kilos menos, no sabemos si por el parto o por recoger todos los restos de cristales, vómitos y profilácticos que dejasteis, malditos hipoglúcidos hijos de la LOGSE. A ti también te vimos con aquella rubia, Rouco.

En cualquier caso, y tras la emoción de los primeros días, es nuestro deber replantearnos la pregunta del principio: ¿para qué creamos este blog?. Sólo enfrentándonos a ella como nos enfrentamos a nuestro despeinado y ojeroso reflejo del espejo por las mañanas conseguiremos avanzar con firmeza.

En el fondo, no te puedes preguntar por qué escribes. Es un impulso, es algo que sale de dentro. No es placer, es necesidad. Es viento, es lluvia, es fuego. Total, que necesitamos escribir, la literatura es algo transversal en nuestras vidas, sin ella no podríamos encarar el duro día a día de nuestra sociedad (duro a pesar de las estupendas ventajas que nos proporicona nuestra querida y sempiterna socialdemocracia). La literatura es la vida.

Evidentemente, seríamos unos auténticos FARSANTES si dijéramos esta cursilada de arriba. Porque es MENTIRA, MENTIRA PODRIDA cara de tortilla. Hemos creado el blog porque queremos fama, queremos desbancar en popularidad a las páginas porno, queremos toneladas de comentarios vuestros (por cierto, ya puede escribir cualquiera, sin estar registrado), queremos halagos, queremos cumplidos, queremos favores sexuales, queremos grupis, queremos velinas al estilo Villa Certosa, queremos una vida de lujo, cocaína y bocadillos de nocilla frente al televisor.

Una vez tienes un blog, sólo obedeces a tu EGO. ¿Warhol, dónde están los minutos de gloria que nos prometiste?

He estado practicando en casa